Groningen


Todo el mundo está alegre en Groningen, o eso parece. Lo cual es fácil, en realidad, si vas todo el día en bici, que es como ser pequeño otra vez.

Y eso además reduce la relación espacio-tiempo a mínimos insólitos: Cuando tras 25 minutos ya has visitado el casco antiguo de la ciudad vas y alquilas una bici, que te da unos 25 minutos más de intereses arquitectónicos. Vas al lago y vuelves. 45 minutos. Recorres el centro en bici por todas las calles pedaleando fuerte y haciendo sonar el timbre tras los peatones (porque esto en tu ciudad eso ni por asomo).  17 minutos más. El vuelo no sale hasta el jueves. Echa cuentas.

Paris




Es difícil encontrar a alguien a quien no le guste París. Por supuesto, están aquellos que piensan que tampoco es para tanto, la verdad, aunque la réplica acostumbra a ser ese fastidioso (y seguro también un pelín malintencionado) eso es porqué no estás enamorado… (¡y tú que sabrás!)

London


A estas alturas todo el mundo sabe que resulta imposible ver Londres en dos días. Verás Covent Garden, Picadilly Circus, Buckingham Palace, la Torre de Londres, el Támesis, Camden, Hyde Park, Portobello Street, Broadway, Regent’s Park, Notting Hill, Chinatown, Downing Street e incluso Baker Street y aún no habrás entrado en ningún museo a ver las obligadas obras maestras.