Comer y no hacer nada tiene nombre: Balneari Prats



Tomarse un descanso es difícil: buscar unos días libres, pensar un destino, ni demasiado cerca, ni muy lejos, algún sitio nuevo, atractivos y cosas divertidas para ver y hacer, descubrir sitios, buscar mercados y mercadillos, prepararlo y buscar una buena guía o recomendaciones...pero qué clase de descanso es ese? Eso no tiene nada que ver con el descanso, vaya...

Para mí el descansar es comer y no hacer nada. Claro que eso lo puedo hacer en casa pero como me gusta salir de la ciudad más que a un tonto un lápiz, encontré ya hace años el sitio perfecto para hacerlo. En la bolsa: lo básico de ropa, bikini y albornoz, este punto es importante. Albornoz.

Y que cocinen otros, pero como en casa y que el agua de la piscina esté a 38 (santos) grados, vamos, que te metes en el agua hasta con nubes. Y que si te apetece te das el gustazo y te apuntas a un peeling o algo desestresante. Y que el viernes ves el último coche hasta que pataleas el domingo cuando ya es hora de salir del agua.

El Balneari Prats es el sitio perfecto para descansar de verdad, de la buena. De esos sitios en los que el tiempo no pasa ni falta que hace. Podrías salir a dar un paseo por Caldes (de Malavella) pero tu ni te mueves y a las 20:30 ya estás ansioso para que abran el comedor. Si es que hasta tienen un loro! Un sitio muy muy recomendable, con gente amable y tranquila para un finde en modo viejuno: comer y no hacer nada.